La vocación sacerdotal es un regalo que estamos llamados a cuidar cada día. Por eso, dedicar un día al retiro espiritual no es perder el tiempo ni alejarnos de nuestra misión, sino volver a la fuente de la que nace y se alimenta nuestro ministerio.
Es una oportunidad para escuchar de nuevo la voz de Dios, renovar nuestra entrega, poner ante Él nuestras alegrías, dificultades, inquietudes y esperanzas, y dejarnos acompañar por su gracia.
Pero hay algo más: no estamos llamados a vivir el sacerdocio solos. Necesitamos encontrarnos con otros. La fraternidad sacerdotal también se construye dedicando tiempo a estar con los hermanos, sin prisas ni exigencias, sencillamente compartiendo la misma vocación.
Por eso, la diócesis quiere cuidar especialmente en los presbíteros más jóvenes los retiros mensuales: desde la cena del domingo hasta las 17 h del lunes.
Porque cuidar estos momentos es también cuidar la misión. Y caminar juntos nos ayuda a seguir adelante con más alegría, esperanza y fraternidad.
Fechas: desde el domingo 15 de noviembre a las 21h hasta el día siguiente (lunes) a las 17 h.
Lugar: Villa San Pablo
Inscripción (antes del miércoles 11 de noviembre): https://forms.cloud.microsoft/e/tEGEnEVuNF