{"id":692,"date":"2025-06-03T10:03:55","date_gmt":"2025-06-03T09:03:55","guid":{"rendered":"https:\/\/enviosclero.archimadrid.com\/?p=692"},"modified":"2025-06-06T08:47:29","modified_gmt":"2025-06-06T07:47:29","slug":"homenaje-a-los-sacerdotes-25-50-60-70-anos-en-el-seminario-conciliar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enviosclero.archimadrid.com\/?p=692","title":{"rendered":"Homenaje a los sacerdotes 25-50-60-70 a\u00f1os en el Seminario Conciliar"},"content":{"rendered":"<p>Tras la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda jubilar en la Catedral, tuvo lugar en el Seminario Conciliar de Madrid otro de los momentos importantes del d\u00eda, el homenaje \u00abentra\u00f1able a todos los que celebraban los 25. 50, 60 y 70 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Recogemos el testimonio de Luis Lopez, con motivo de sus 25 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>No a nosotros Se\u00f1or no a nosotros, sino a tu nombre da la Gloria (Sal 115,1)<\/em><\/p>\n<p>Al recordar estos 25 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n me viene a la mente aquel momento previo, enteramente singular en la vida de cada uno, en el que la voz de Dios, su llamada, se nos hizo reconocible. Ese momento \u00fanico que inaugur\u00f3 una nueva conciencia de nosotros mismos, en una mezcla de asombro y alegr\u00eda, porque nuestro coraz\u00f3n hab\u00eda experimentado el encuentro con Aquel que lo llenaba. Porque el Se\u00f1or hab\u00eda puesto en nosotros el deseo de querer vivir para \u00c9l y desde \u00c9l. Con \u00c9l. Porque aquella llamada inclu\u00eda una promesa: <em>venid en pos de m\u00ed y <\/em><u>os har\u00e9<\/u><em> pescadores de hombres (Mt 4,19). <\/em>Lo dej\u00f3 claro: \u00c9l lo har\u00eda. Para que El mismo, a trav\u00e9s de nuestro pobre ministerio, siguiera alcanzando a muchos.<\/p>\n<p><em>Al cumplirse estos 25 a\u00f1os, d<\/em>oy gracias a Dios porque aquella promesa se ha llenado de nombres, se ha llenado de momentos y de lugares donde hemos podido experimentar con asombro c\u00f3mo Dios va haciendo las cosas. Doy gracias a Dios por tantas historias personales a lo largo de estos a\u00f1os, en los que ha cumplido su <em>promesa del ciento por uno<\/em>. Por tantas personas que el Se\u00f1or ha puesto en nuestra vida, que han sido para nosotros hermanos, padres y madres. M\u00e1s que amigos. Que nos han abierto no solo las puertas de sus casas sino de sus propias vidas. Que nos quieren, que nos ayudan. Por tantas personas con las que trabajamos cada d\u00eda o que est\u00e1n sencillamente en nuestras parroquias o en los \u00e1mbitos en los que nos movemos. Por tanta gente maravillosa &#8211; hay que decirlo- que, con su entrega, su fidelidad, su profunda vida de fe, son un est\u00edmulo tambi\u00e9n para nosotros, una llamada continua a vivir con fidelidad aquello que somos: con ellos, hermanos; para ellos, sacerdotes.<\/p>\n<p>Doy gracias a Dios por el don de la fraternidad sacerdotal que experimentamos con quienes hemos compartido la vida y la tarea a lo largo de estos a\u00f1os. Por quienes tengo actualmente a mi lado. Yo doy gracias por mis compa\u00f1eros de curso, cuya compa\u00f1\u00eda es un regalo permanente desde el principio. Por el don de la paternidad espiritual de aquellos que nos han acompa\u00f1ado, de quienes tanto hemos recibido a lo largo de todo este tiempo.<\/p>\n<p>Pero, sobre todo, doy gracias a Dios por su misericordia.<\/p>\n<p>Al evocar estos 25 a\u00f1os, todo lo vivido, vuelve a m\u00ed un asombro, todav\u00eda mayor que el inicial, al considerar que el Se\u00f1or se haya fiado de m\u00ed.\u00a0 25 a\u00f1os experimentando mi propia limitaci\u00f3n, mis rebeld\u00edas, mis cansancios, que mi generosidad era relativa, mi caridad limitada, mi falta de paciencia inquietante. Y, entonces, caer en la cuenta: <em>pero tu Se\u00f1or\u2026tu lo sab\u00edas. Tu conoc\u00edas hasta el fondo de mi alma, no desconoc\u00edas mis huesos.<\/em> Porque, en el fondo, lo m\u00e1s relevante en todos estos a\u00f1os no han sido las cosas que hicimos o dejamos de hacer. No es la rese\u00f1a biogr\u00e1fica. Lo m\u00e1s relevante es lo que Dios ha hecho. Es el hilo invisible de su misericordia y su fidelidad con el que ha ido tejiendo el pobre pa\u00f1o de nuestra vida. Ese hilo invisible con el que el Se\u00f1or, en su providencia, atraviesa la historia personal, le da consistencia, remienda sus descosidos, para que llegue a realizarse aquello que quiere para cada uno.<\/p>\n<p>Doy gracias a Dios porque a\u00fan en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, en los que nos hemos podido sentir el peso del cansancio, del des\u00e1nimo o la tristeza<em>,<\/em> en esos momentos en los que hemos conectado como nunca con el coraz\u00f3n abatido de Pedro en Tiberiades, hemos vuelto a escuchar aquella pregunta que es capaz de reconstruir vidas: <em>\u201cSimon, hijo de Juan, \u00bfme amas?\u201d.<\/em> Y antes de que nuestra mente, a\u00fan aturdida, pudiera pensarlo, antes de que nuestros labios pudieran musitar una palabra, nos dimos cuenta de que el coraz\u00f3n ya se hab\u00eda lanzado a responder: <em>Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo (..)<\/em><\/p>\n<p><em>No a nosotros Se\u00f1or no a nosotros, sino a tu nombre da la Gloria<\/em><\/p>\n<p>Doy gracias a Dios y me uno a la acci\u00f3n de gracias particular de todos y cada uno de los que hoy conmemoramos el 25\u00ba aniversario de ordenaci\u00f3n a lo largo de este a\u00f1o jubilar 2025. Con todos aquellos con quienes compartimos nuestra vida cotidiana. Con todos aquellos que el Se\u00f1or ha puesto en nuestra vida como signo de su providencia. Damos gracias en la esperanza de que Dios, que comenz\u00f3 en nosotros la obra buena, \u00c9l mismo la lleve a t\u00e9rmino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda jubilar en la Catedral, tuvo lugar en el Seminario Conciliar de Madrid otro de los momentos importantes del d\u00eda, el homenaje \u00abentra\u00f1able a todos los que celebraban los 25. 50, 60 y 70 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n. 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